En el 2010 tenía 31 años cuando partí desde Chile rumbo a Alaska en un Volkswagen Escarabajo del 82. Muchos dijeron que era imposible, pero el Volkswagen nunca preguntó “¿por qué?”. Solo avanzó. Cruzamos desiertos, montañas y fronteras, conociendo personas que sonreían al verlo pasar. Más que un auto, fue nuestro hogar, nuestro compañero y el símbolo de la libertad. Porque algunos autos te llevan a destino… pero otros cambian tu vida para siempre.
Enviado por: Pablo Castillo Arce
Modelo: Escarabajo año 82