El Greco no sabe de marcas, pero sí sabe que cuando se sube al Nivus algo bueno va a pasar.
Ahí espera, observa, se acomoda y confía. Porque ese auto no es solo un traslado: es el lugar donde empiezan nuestras rutinas, nuestras escapadas improvisadas y esos trayectos simples que terminan siendo recuerdos.
Yo manejo. Él acompaña. Y juntos convertimos cualquier camino en hogar por un rato.
Porque al final, no importa el destino si el viaje se hace con quien siempre elige ir contigo.
Enviado por: Constanza Muñoz
Modelo: Volkswagen nivus