Ese día hacía frío, pero Apolo no lo sentía: con su chaqueta gris y parado sobre el tablero del Volkswagen T-Cross, vigilaba la ruta como copiloto oficial. Orejas atentas, mirada seria y alma salchicha. Yo manejo, él supervisa. Porque en mi auto, las aventuras siempre van acompañadas!
Enviado por: Marce Castro Sotomayor
Modelo: Tcross